Obesidad, causas, síntomas y prevención

Obesidad, causas, síntomas y prevención. La obesidad debe ser entendida como una enfermedad crónica, de forma semejante que lo es la diabetes o la hipertensión arterial.

Obesidad significa tener un exceso de grasa en el cuerpo. Se diferencia del sobrepeso, que significa pesar demasiado.

La obesidad se presenta con el transcurso del tiempo, cuando se ingieren más calorías que aquellas que consume.

Qué es la obesidad

La obesidad es una enfermedad crónica tratable que aparece cuando existe un exceso de tejido adiposo (grasa) en el cuerpo.

La obesidad en sí misma es un factor de riesgo para la salud, que influye en el desarrollo y en la progresión de diversas enfermedades contribuyendo a reducir la esperanza de vida en los individuos obesos, empeorando su calidad de vida, limitando en gran medida su actividad y  provocando además problemas de autoestima, movilidad, relación laboral, social y sexual.

Los efectos más negativos se producen porque actúa como un agente que acentúa y agrava a corto plazo y de forma muy evidente patologías graves como la diabetes, la hipertensión, las complicaciones cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer, como los gastrointestinales.

Causas de la obesidad

Hay muchas causas implicadas en la aparición del problema. Una mala alimentación o la falta de ejercicio físico, también existen factores genéticos y orgánicos que inducen su aparición.

 

Obesidad, causas, síntomas y prevención

Síntomas

La acumulación del exceso de grasa debajo del diafragma y en la pared torácica puede ejercer presión en los pulmones, provocando dificultad para respirar y ahogo, incluso con un esfuerzo mínimo.

La dificultad en la respiración puede interferir gravemente en el sueño, provocando la parada momentánea de la respiración (apnea del sueño), lo que causa somnolencia durante el día y otras complicaciones.

La obesidad puede causar varios problemas ortopédicos, incluyendo dolor en la zona inferior de la espalda (lumbalgia) y agravamiento de la artrosis, especialmente en las caderas, rodillas y tobillos.

Los trastornos cutáneos son también frecuentes. Dado que las personas obesas tienen una superficie corporal escasa con relación a su peso, no pueden eliminar el calor del cuerpo de forma eficiente, por lo que sudan más que las personas delgadas.

Del mismo modo, es frecuente la tumefacción de los pies y los tobillos, causada por la acumulación a este nivel de pequeñas a moderadas cantidades de líquido (edemas).

Prevención

Las 3 claves más importantes son:

  • Una dieta sana y equilibrada.
  • Practicar regularmente ejercicio fisico.
  • Mínimo de 5 ingestas de alimentos al día, en raciones reducidas.

Otros datos:

El obeso no debe perder kilos sino masa grasa, con pérdidas pequeñas y duraderas que impliquen una rentabilidad metabólica.

El equilibrio entre la ingestión de calorías y las calorías que se pierden es diferente en cada persona.

Entre los factores que pueden afectar su peso se incluyen la constitución genética, el exceso de comida, el consumo de alimentos ricos en grasas y la falta de actividad física.

 

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